La poliomielitis en el origen de la Fisioterapia

El profesor de Fisioterapia de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche José Vicente Toledo ha recopilado los datos que explican el origen de la actividad profesional. “Mi padre también es fisioterapeuta y vivió la época del proceso de creación de las primeras escuelas de fisioterapia, y de él aprendí la vinculación de esta actividad laboral con la enfermedad de la polio”, explica Toledo. La poliomielitis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al sistema nervioso. El alemán Jakob Heine la describió por primera vez en 1840. El virus de la polio infecta y destruye las neuronas motoras, lo que causa debilidad muscular y parálisis aguda flácida.

Entre 1950 y 1964 miles de bebés españoles se infectaron del virus, lo que cambió sus vidas para siempre. Pero en aquel momento, esos pacientes necesitaban una atención especializada. Algunos médicos y enfermeros asumieron la tarea de rehabilitar mediante diferentes ejercicios a los afectados para minimizar las secuelas, hasta que se creó la figura del fisioterapeuta.  Los principales afectados fueron los menores de seis años, lo que creó un movimiento de sensibilización social. Dificultad para caminar, a causa de desviaciones de columna vertebral por la falta de musculatura en la espalda; piernas atróficas, debido a una calidad muscular baja y, en los peores casos, paralización de los músculos torácicos. Esta situación puso de manifiesto la necesidad de crear una red asistencial que desembocó en lo que hoy se conoce como rehabilitación.

Cuando el virus afecta, la enfermedad pasa  por diferentes fases. La primera, la aguda, es un momento clave para el desarrollo de la enfermedad, que conlleva la realización de un tratamiento terapéutico temprano y obliga a colocar a la persona en una postura de descanso adecuada. “Cualquiera que en esta primera fase esté en una posición no adecuada, sufrirá después una serie de rigideces y acortamientos musculares difíciles de modificar”, matiza el experto.  Tras esta fase, el virus desaparece y las unidades motoras empiezan a recuperarse. Es la llamada fase activa en la que se piden movimientos al paciente y el fisioterapeuta trabajaba de forma directa para sacar el mayor rendimiento funcional de los músculos del afectado. En muchas ocasiones se utiliza la electroterapia, que reactiva el movimiento muscular. La última fase es la de recuperación funcional, en la que el paciente ya se puede levantar y realizar movimientos más complejos. Sin embargo, como analiza José Vicente Toledo, estas fases no siempre se completan: “Aquellas personas que en los dos primeros meses no dan muestras de recuperación difícilmente vuelven a su estado de movilidad. Sin embargo, sí que se efectúa una reeducación del movimiento muscular para que el afectado pueda utilizar la parte sana de los músculos  y nervios dañados”.

Se ha observado que aquellas personas que sufrieron un ataque de poliomielitis hace 50 o 60 años vuelven a tener una sintomatología muy parecida de dolor y  ligeras parálisis. “Esto hace pensar que el uso continuado de músculos afectados da la cara ahora y los pacientes retroceden en su estado de salud”, puntualiza el fisioterapeuta. Lola Corrales, presidenta de la La Asociación de Afectados de polio y Síndrome Post-polio matiza que  la asociación nunca definió el SPP como efecto tardío de la Polio, simplemente enumera los diferentes nombres que ha recibido y desde el año 2000, informa a los afectados, que el médico que debe valorarlo es el neurólogo. ” Muchas columnas durante años fueron perfectas, pero había piernas o brazos paralizados, ahora hay brazos y piernas perfectos que se ven afectados. La mejor definición para nosotros es Atrofia Neuromuscular Postpolio. El tiempo ha demostrado que nosotros teníamos razón, en esto y en otras cosas”, puntualiza Corrales.

Lorena Santos

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  1. La Asociación Afectados de Polio y Síndrome Post-Polio, nunca definió el SPP como efecto tardío de la Polio, simplemente enumera los diferentes nombres que ha recibido y desde el año 2000, informamos a los afectados, que el médico que debe valorarlo es el neurólogo. En el origen de muchas cosas y después, abandonados a nuestra suerte. Muchas columnas durante años fueron perfectas, pero había piernas o brazos paralizados, ahora hay brazos y piernas perfectos que se ven afectados. La mejor definición para nosotros es Atrofia Neuromuscular Postpolio. El tiempo ha demostrado que nosotros teníamos razón, en esto y en otras cosas.
    Lola Corrales, Presidenta de la Asociación Afectados de Polio y Síndrome Post-Polio.

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